
La pregunta por el sentido de la vida suele plantearse cuando las cosas no salen como queremos, como esperamos. La realidad se empeña en quitarnos la razón y traernos problemas. Y cuando sentimos que no tenemos salida a esos problemas, nos preguntamos por el sentido de nuestros esfuerzos, de nuestros trabajos. Lo que hay que hacer para encontrar ese sentido es disponer de un objetivo y fin claros. Cuando los tenemos, los esfuerzos se ven como parte del camino. Entonces luchar tiene un sentido muy claro: llegar a donde queremos.
Pero quien no sueña, no desea. El que no vive ilusionadamente nunca tendrá proyectos ni metas que alcanzar. Si no hay sueños si que no le veo sentido a la vida. Frase que digo bastante seguido:
" No sueñes, hace mal soñar " Mentira!. Cualquiera que me escuche, que me contradiga. Se que no es así. Pero lo digo desde el punto de vista de la desilusión. Vos soñas, pensas, imaginas. Esperas algo que nunca llega... Cuando la espera se hace densa te vas cayendo, te hace mal. A eso me refiero. Por eso no me gusta pensar en el futuro, pero no puedo evitar hacerlo. Es imposible vivir sin soñar. La ilusión es nuestro motor. Es la que nos insita y nos anima a dar todo de nosotros para poder conseguir eso que queremos, eso que buscamos. No siempre se puede, pero siempre vale la pena intentarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario